Los Azúcares de la Miel
( publicado dic. 2004 )


Una miel de composición media contiene alrededor de 40% de levilosa, 34% de glucosa y entre el 1 y el 2% de sacarosa. Esos tres azúcares se hayan muy difundidos en la naturaleza. Las proporciones en que cada uno se encuentra en la miel varían mucho, dependiendo de las flores donde acuden las abejas en busca del néctar, y también en cierta forma en la actividad de un agente biológico denominado “invertasa”. En el proceso de formación de la miel a partir del néctar, aparece esta enzima, formada probablemente, en las glándulas de la abeja, y actúa como agente catalítico transformando cualquier cantidad de sacarosa, que ya se encontraba en el néctar en productos hidrolizados, glucosa y levadura.
La composición del néctar, de acuerdo con lo manifestado por diversos investigadores, varía entre límites muy amplios y conteniendo algunas veces proporciones más grandes de sacarosa que de glucosa y levulosa y otras veces mas de estos monosacáridos que de sacarosa, y siempre una proporción mucho más grande de agua.

Nota Bibliográfica: ABC y XYZ de la apicultura. A. I. Root.

  Propóleo
( publicado dic. 2004 )


El propóleo es una sustancia gomosa recolectada por las abejas, de una gran variedad de plantas, pero especialmente de brotes que contienen cierta especie de goma o sustancia pegajosa, su color es amarillento o rojizo oscuro y presenta un olor muy aromático. El propóleo en temperatura extremadamente fría es muy quebradizo; por el contrario en temperaturas por encima de los 35° vuelve a su estado natural (como una goma).
El propóleo dentro de la colmena es como el cemento en la construcción de una casa. Las abejas lo utilizan también para embalzamar cualquier agente extraño que haya muerto dentro de las colmenas, como insectos de tamaño y peso mayor al de las abejas. Haciendo este tipo de trabajo evitan que las colmenas tengan malos olores y putrefacción.
Hoy en día podemos decir que el propóleo tiene gran aplicación en Medicina. Ejemplo de ellos son los antisépticos para heridas, quemaduras, garganta, úlceras, etc. Tenemos en nuestra ciudad apicultores y laboratorios produciendo jarabes y tinturas de muy alta calidad en base al propóleo, obteniendo así, grandes beneficios en la salud gracias a estos insectos que nos ha dado la madre naturaleza.