EL MARTINI

El Martini es considerado un modelo de sofisticación y a la vez de simplicidad, resultado de la unión de la ginebra y el vermouth. La receta de este brevaje, por primera vez detallada en libros de cóctel alrededor de 1900, ha sufrido muchos cambios desde su creación, siendo el más predominante la medida de vermouth. En las antiguos recetas se especificaba que la ginebra y el vermouth se añadían a partes iguales, obteniendo un Martini que hoy en día sería difícil de aceptar. A principios de los 50, la proporción de vermouth comienza paulatinamente a disminuir hasta el punto de pasar a ser un sabor casi sugerido y adaptar el trago a los gustos que aún hoy en día persiste.

Existen actualmente tantas versiones del Martini como hay barmans en el mundo, incluso en algunos lugares, el barman simplemente le echa una ojeada a la botella de vermouth, mientras sirve un 100% de ginebra, lo que se conoce como Naked Martini. Esta preparación es en realidad simplemente ginebra fría y desaprovecha el juego delicioso entre las notas herbales de un buen vermouth seco y los aromas de la ginebra.





Un Martini extra-seco no debe contener menos de una parte de vermouth por 12 partes de ginebra. Algunos aficionados al Martini guardan la ginebra en la nevera, lo cual es un error, puesto que el contacto del líquido caliente con el hielo es lo que consigue diluir en el punto justo el alcohol para conseguir una bebida estructurada.

La cuestión de si el Martini debe agitarse o revolverse es una polémica que aparentemente nunca llegará a un final, mientras que en lo que no hay lugar para discusión es que prácticamente cualquier cosa puede servir de adorno a un Martini, siendo las aceitunas y la concha de limón los más tradicionales, aún cuando existen versiones que emplean desde cerezas hasta pepinillos. Si se decora con una cebollita, se le denominará un Gibson.

Receta del Cajun Martini

2 y 1/2 fI oz. (75 mI) de pepper vodka

1 cucharada de vermouth seco

1 jalapeño picante, como adorno.

 

Colocar la vodka y el vermouth dentro de una coctelera, llena en sus 2/3 partes de hielo en cubos. Batir bien y luego verter en una copa de cóctel previamente refrigerada. Agregar el jalapeño.