Su imperio se extiende de Dallas (EEUU) a Mikonos (Grecia), Bahamas o Londres, por cuyos exclusivos y carísimos establecimientos suelen pasar famosos como los Beckham y supermodelos ansiosas por mantener el tipo.
¿El secreto de su triunfo?: "En una cena de dos horas, ver a la gente divirtiéndose, hablando y disfrutando de mi comida, mi objetivo es que el cliente lo pase bien".
"En Japón está la cocina kaiseki, de 400 años de antigüedad, y en España las angulas, la salsa verde y toda la comida tradicional. Incluso para Ferrán Adriá o para mí, la idea viene de la comida tradicional pero la comida debe cambiar", concluye Nobu, que aprendió español en sus años de experimentación en América Latina.
Durante más de tres décadas, este cocinero, nacido en el Japón rural y huérfano desde niño, trabajó con distinta fortuna en Tokio, Perú, Argentina y Alaska donde se quemó su restaurante a los pocos días de ser inaugurado hasta que llegó la fama con el "Matsuhisa" de Beverly Hills, que sigue siendo su base principal.
Tras recibir influencias de esos países, así como de México y más recientemente de China, a Nobu le "suenan los oídos" cada vez que se dice que su cocina no es realmente japonesa.
"Soy cien por cien japonés aunque llevo más de media vida viviendo fuera de Japón, sigo teniendo pasión y mentalidad japonesa pero también muchas experiencias de otros países; no es algo negativo, eso me hace más flexible", explica.
A lo largo del año, el fundador de la cadena "Nobu" viaja mucho pues le gusta estar al tanto de lo que ocurre en todos sus restaurantes pero, cuando llega a casa, tiene claro lo que quiere.
"Me gusta comer cosas sencillas, arroz, sopa miso, fideos y pescado a la parrilla; es como los italianos, que siempre comen pasta", concluye riendo.
Receta
Tortilla "Dashimaki Tamago"
Ingredientes:
1 cucharilla de vinagre por cada dos huevos,
Tamari al gusto.
Preparación:
Utensilio especial necesitaríamos una sartén rectangular, con fondo curvo, se llama "tamagoyaki nabe", en una sartén normal se puede hacer, pero perderemos los extremos de la tortilla.
Poner un poquito de aceite en la sartén, si usáis una antiadherente es mejor, cuando el aceite este caliente, echáis huevo batido en cantidad que cubra bien el fondo, cuando empieza a cuajar, sin revolver, empezáis por un extremo y recogéis enrollado la tortilla, os tiene que quedar en forma de cilindro.
Como este primer cilindro no será del grosor deseado, empezáis otra vez y cuando el huevo batido este casi cuajada, ponéis en un extremo el rollo anterior y lo enrolláis sobre el, así hasta obtener el grosor deseado. Si disponemos de una esterilla de bambú, enrollaremos en la esterilla la tortilla y le pondremos un peso suave hasta que se enfríe.